Miguel A. Gómez denuncia que hay conductores que se están aprovechando de su discapacidad para aparcar en las plazas reservadas para minusválidos, cuando dicha discapacidad no les influye en absoluto a la hora de conducir un vehículo normal. «Me gustaría advertir al Ayuntamiento de Santander que hay personas con discapacidades que no les afectan en nada a su capacidad para conducir que colocan en sus vehículos la tarjeta dispensada por el Gobierno de Cantabria en la que se refleja su grado de minusvalía. Poseer dicha tarjeta no significa en absoluto que tengan disminuidas sus facultades para desplazarse. Espero que desde el Consistorio santanderino se adopten las medidas necesarias para terminar con este tipo de abuso y falta de respeto».
Publicado en El Buzón del Lector del Diario Montañés, 8 de Febrero de 2006